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CEAR reclama no dejar ‘aISLAdas’ a las personas migrantes ni a Canarias

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) tiene en marcha la campaña “aISLAdas”, una petición al Gobierno para que facilite los traslados de las personas migrantes y refugiadas que han llegado a Canarias en los últimos meses de forma  que dejen de estar atrapadas en las Islas. 

A través de una campaña de firmas en esta web, la entidad solicita apoyos tanto de personas individuales como de organizaciones, para que se produzca un cambio de rumbo en la política migratoria y se ofrezcan soluciones reales para afrontar esta situación, que no pase por convertir las islas en grandes centros de aislamiento.  

Desde esta entidad reclaman al Gobierno una política de traslados desde Canarias a la Península “ágil y transparente”, de forma que se produzca una redistribución de las personas, equitativa y solidaria, entre todas las Comunidades Autónomas. Al mismo tiempo, proponen que el Ejecutivo español inste al resto de Estados Miembros a ofrecer plazas de reubicación, y a que la Comisión Europea apoye esta propuesta, tal y como se hizo en 2015 con el incremento de llegadas en Grecia e Italia.   

La organización recuerda que en 2020, se registraron más de 23.000 llegadas a las islas, en su mayoría a Gran Canaria, y al menos 601 perdieron la vida en el intento. Ante esto, CEAR ha trasladado a las autoridades españolas 12 medidas para que se respeten los derechos humanos de las personas que llegan a las Islas, al tiempo que no se apoya a las instituciones y la sociedad canaria para gestionar esta situación.   

Así, desde CEAR proponen una política migratoria “planificada y ordenada, de acuerdo al Pacto Mundial suscrito por España en este ámbito, y que evite las medidas reactivas y de emergencia; ofrecer una atención jurídica individualizada que asegure el acceso al procedimiento de protección internacional; garantizar los derechos de los 2.500 niños y niñas que han llegado a Canarias a través de la acogida y tutela por parte de las comunidades autónomas en base a la solidaridad territorial; así como poner en marcha campañas de información y sensibilización que neutralicen los discursos de odio y evitar así la difusión de bulos racistas y xenófobos, y otro tipo de actuaciones de discriminación contra las personas migrantes.